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PSICOLOGÍA

La vuelta a la nueva normalidad se nos presenta más pronto que tarde. Retomar la rutina después de más de 50 días de confinamiento, no será tarea fácil.

Psicología en Casa

por Marina Gómez

Lejos de poder estar más o menos de acuerdo, la vuelta a la rutina la tenemos encima. La nueva normalidad va a empezar a ganarnos terreno, y somos muchos los que hemos estado inactivos durante muchas semanas. La vuelta, además de diferente no va a resultar fácil, incluso empiezo a percibir en las personas con las que hablo miedos, inseguridades e incluso pereza por volver a la actividad. A mí también me está sucediendo, ¿a vosotros no? Los Psicólogos empiezan a denominar este fenómeno como el “Síndrome de la cabaña” o lo que es lo mismo, el miedo a salir tras el confinamiento. Nos hemos acostumbrado a estar en nuestra cueva. Nos hemos sentido seguros. Pero la vida tiene que seguir…

Vamos a volver, pero seguramente muchas cosas habrán cambiado para entonces, a nivel individual y social. En este artículo nos vamos a centrar en algunas consecuencias que podríamos experimentar a nivel individual tras la pandemia, así como en pautas para afrontar esta vuelta a la “normalidad” después del confinamiento.

Posibles estados, sensaciones experimentadas o consecuencias:

  • Sensación de incertidumbre

  • Miedo a salir a la calle

  • Angustia

  • Miedo a retomar el contacto social y el ocio

  • Evitación de lugares a los que antes íbamos

  • Dificultad a la hora de relacionarse

  • Desconfianza

  • Aumento de la ansiedad

  • Estado de hipervigilancia y alerta constante sobre aspectos relacionados con la salud

  • Miedo a volver a usar el transporte público

  • Aumento de conductas compulsivas de lavado y comprobación (en exceso, no las normales y necesarias)

  • Sensación de que el peligro aún no ha pasado

  • Incremento del estrés postraumático

  • Aislamiento

  • Cambios en las costumbres sociales (como dar dos besos)

  • Cansancio emocional

  • Obsesión por la limpieza y mantener unos horarios

  • Miedo a la enfermedad o estrés del síntoma

  • Sensación de falta de control o de seguridad

  • Somatizaciones

  • Trastorno adaptativo

  • Desesperanza ante el futuro

Estaremos ante un proceso de adaptación, después de pasar días en confinamiento y ser bombardeados por los medios, es normal que nos sintamos aun tensos, confundidos, desorientados y nos lleve un tiempo volver a retomar nuestras vidas, tal vez ya no sean las mismas de antes, es posible que tengamos que reorganizarlas y llevar a cabo distintos planes de acción.

¿Qué puedo hacer para sobrellevar la vuelta a la rutina?

  1. El primer paso es separar los problemas de cada área, de la manera más realista posible. Por ejemplo, respecto a la situación económica, a mi salud, a mi hogar, a mi pareja…  Describir los hechos ocurridos, cómo nos ha afectado sin entrar en valoraciones subjetivas (sin suposiciones, exageraciones ni calificativos del tipo “horrible”, “insoportable” e “insuperable”).  No nos anticipemos.

  2. No alimentar el miedo, es necesario cortar el bucle de pensamientos catastrofistas, perturbadores e irracionales. La mayoría de las cosas que nos preocupan nunca llegan a suceder, y si de todas maneras van a suceder ¿de qué sirve preocuparse tanto antes? No podemos controlarlo todo. La imaginación no tiene límites y la mente nos puede jugar una mala pasada. Si estamos muy estresados, podemos pedirle a alguien de confianza que nos ayude a analizar la situación de manera más objetiva.

  3. Acepta la realidad a la que te enfrentas, el ayer ya es pasado, ahora tenemos una nueva normalidad a la que hacer frente.

  4. No pasa nada si algún día te sientes mal. A nadie le gustaría que esto hubiera pasado, pero el mundo no siempre debe ser como queremos, justo, cómodo y fácil. No todos los días podemos con todo y no pasa nada.

  5. Por difícil que pueda resultar, intenta buscar el lado positivo de esta crisis, ¿qué has aprendido? Sé agradecido con lo que tienes, con lo que te queda, las personas tendemos a sufrir por lo que nos falta y quitamos importancia a otros aspectos importantes sin los cuales nuestras vidas no serían las mismas.

  6. Convierte el obstáculo en reto u oportunidad. Luchemos por salir fortalecidos de esta situación, aprovechemos en cultivar la resiliencia. O nos dejamos vencer o nos sobreponemos.

  7. Trabaja en ti, en tu autoestima, es momento del autocuidado. Tienes derecho a seguir adelante, a volver a reír, a reunirte con los tuyos y disfrutar. Hemos estado un tiempo restringiéndonos y privándonos de ciertas actividades, no olvides recompensarte por haber afrontado esta situación.

  8. Establece metas realistas, es mejor empezar por pequeños pasos que nos guíen hasta nuestro objetivo final. Al volver a la rutina quizás pretendamos abarcar más de lo que podemos, hay que establecer límites para evitar la sobrecarga.

  9. Tómate un tiempo para relajarte y desconectar. Sí, por contradictorio que pueda parecer, pero el confinamiento no es sinónimo de relajación. Es importante poner orden en nuestras vidas, seguir unas rutinas y unos horarios en los que se incluyan tiempo de descanso.

Si la vuelta a la rutina se nos hace muy cuesta arriba siempre podemos acudir a un profesional, los psicólogos están preparados para ayudarte a analizar la situación a la que te enfrentas de manera objetiva y facilitarte herramientas para estabilizarte, ayudarte a tomar las riendas y que el proceso de adaptación sea más llevadero.

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