La liberación de pedir PERDÓN

PSICOLOGÍA

Psicología en Casa

por Marina Gómez

¿Conocéis el sentimiento de culpa? La sentimos cuando hemos herido a otra persona, con intención o sin ella. Ver que otra persona sufre por él comportamiento que hemos tenido nos hace sentir mal, y ese es el motor que nos lleva a reflexionar para no cometer el mismo error la próxima vez.
Si cada vez que hieres a otro, no sintieras esta emoción, estaríamos hablando de una persona sin empatía, incapaz de ponerse en el lugar del otro, y esto dificultaría mucho las relaciones sociales.

¡¡Pero atención‼️sentir culpa, no significa que tengas que estar machacándote toda la vida. La culpa te permite pensar qué harías diferente la próxima vez, y a partir de ahí, borrón y cuenta nueva.
Pero, si no eres capaz de deshacerte del malestar, te puedo ayudar siguiendo estos pasos:

➡️ Pide perdón de forma sincera. Pero no lo hagas a lo cobarde, vía WhatsApp por ejemplo, hazlo cara a cara.

➡️Repara el daño. Pedir perdón es el primer paso, el segundo es tener un detalle. Os recomiendo (personalmente) mandar o hacer cosas especiales y diferentes a la persona herida. Que le hagan reír.

➡️Normaliza la situación. Haber herido a esa persona alguna vez, no implica que debas tener una actitud sumisa con esa persona. Como si tuvieras que estar avergonzado toda la vida. Mucho menos si el daño se hizo sin intención. Todos cometemos errores. Y de ellos aprendemos.

➡️Dale tiempo. El rencor y la soberbia a veces superan la buena intención de la persona que perdona. Ya has hecho todo lo que podía. Deja que el otro tome su tiempo. Y si el tiempo te parece excesivo, decide como quieres comportarte ahora con esa persona que no ha sido capaz de perdonar.

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