Año nuevo, salud(mental) para todos

OPINIÓN PSICOLOGÍA

Por Marina Gómez

Lda. en Psicología

Acabamos de recibir un nuevo año que a punto está de hacer acto de presencia, muchas son las supersticiones, manías o formas de darle la bienvenida a fin de estrenarlo de la más suertuda, dichosa y amorosa de las formas.

Venga, seguro que alguna de estas habéis puesto en práctica…Tomar las uvas, algo de oro en la copa, recibir el año nuevo con el pie derecho, velas de color asociadas a la abundancia, amor, salud…, algo de ropa rojo, comer lentejas, vaciar un cubo de agua a las 12 de la noche, ningún rincón a oscuras en casa, etc.

Pero ¿sabéis que hará que el año sea dichoso, suertudo, amoroso, abundante…?, el cuidado, de uno mismo y de los demás. El cuidado de la Salud Mental. Y esto no depende solo de nosotros, también de los demás. Responsabilidad afectiva en nuestro trato con los demás.

No da miedo verter odio, no da miedo esconderse detrás de una pantalla y publicar algo que machaque a otro, no da miedo la falta de empatía. Al contrario, hay quien se cree valiente en esas. Pero tampoco da miedo el daño que se hace al otro cuando actuamos así. Y eso sí que acojona. Total, como no es físico, ni nos enteramos. Como el otro sigue con su vida, trabajando, estudiando o incluso saliendo de fiesta, qué mas da como se haya sentido por eso que hicimos o publicamos. Yo lo veo bien.

El gran tabú sobre Salud Mental ha ido derrumbándose en los últimos meses. Por supuesto, han tenido que haber víctimas antes de esto.

El equilibrio entre conseguir lo que uno quiere y no dañar a los demás, a veces es todo un reto. Sin embargo, existe una clave en psicología sobre un comportamiento que define ese punto medio. Se llama RESPONSABLIDAD AFECTIVA y consiste en ser responsables con las consecuencias de nuestras acciones respecto al resto. Este término se ha popularizado cada vez más en redes sociales y en la sociedad, pero ¿sabemos realmente lo que significa y como podemos aplicarlo en el día a día?

La responsabilidad afectiva es una forma que tenemos de actuar con la que consideramos cómo influye en otras personas lo que hacemos y decimos y nos hacemos cargo de nuestras acciones. Esta forma de actuar engloba gestos, presencia, comunicación de estados emocionales, expectativas, explicaciones sobre actos… Además, la responsabilidad afectiva no es algo que se tenga o no se tenga (en el sentido de esencia o de algo dentro), sino que es una forma de comportarse. No somos responsables afectivamente, nos comportamos de forma responsable con personas concretas en situaciones concretas. Se puede aprender, no es un «rasgo» con el que se nazca, aunque haya experiencias tempranas que puedan favorecer que haya una tendencia a comportarse de esta manera o que se aprenda con mayor facilidad, pero todos podemos mejorar.

Señores, cuídense mucho, y cuiden de los demás.

Feliz 2022.

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