El desfile partió desde las instalaciones del centro educativo, donde alumnado y profesorado iniciaron el recorrido entre música, aplausos y una gran expectación por parte de las familias. La comitiva avanzó por las calles de Beas hasta llegar a la Plaza de España, culminando el trayecto en la puerta del Ayuntamiento, punto neurálgico de la celebración.
Durante el recorrido, vecinos y comerciantes salieron a las puertas y balcones para presenciar el paso del colorido desfile, que transformó el trayecto en una auténtica fiesta popular. Superhéroes, personajes de fantasía, animales y disfraces temáticos llenaron el paseo de creatividad e ilusión.
Una plaza repleta de alegría
Ya en la Plaza de España, frente al Ayuntamiento, el ambiente se tornó aún más vibrante. Los alumnos de Educación Primaria protagonizaron coreografías y animaciones preparadas para la ocasión, mientras los más pequeños de las diferentes guarderías disfrutaban de canciones infantiles y dinámicas adaptadas a su edad.
La plaza se convirtió en un escenario al aire libre donde no faltaron los juegos, la música y la participación activa de docentes y familias. El acto no solo celebró la tradición del Carnaval, sino que reforzó el vínculo entre la comunidad educativa y el municipio.
Convivencia y tradición
El éxito de la convocatoria quedó patente en la numerosa asistencia y en el ambiente de convivencia que se respiró durante toda la mañana. El desfile desde el colegio hasta la puerta del Ayuntamiento simbolizó, una vez más, la unión entre educación y pueblo.
El Carnaval del Colegio Juan Ramón Jiménez dejó así una estampa inolvidable: calles llenas de color, sonrisas compartidas y una Plaza de España que, por unas horas, latió al ritmo de la alegría infantil. 🎉














