La Cuaresma beasina vivió uno de sus momentos más esperados el pasado sábado con la celebración del pregón de la Semana Santa en la Parroquia de San Bartolomé de Beas. El acto, que reunió a numerosos vecinos, cofrades y representantes de las hermandades del municipio, estuvo protagonizado por el pregonero Alejandro Caro Pérez, quien ofreció un emotivo pregon cargado de fe, recuerdos y vivencias ligadas a la tradición cofrade del pueblo.
La presentación del pregonero corrió a cargo de Andalucía Iglesias Ochoa, amiga personal del protagonista de la noche, que fue la encargada de introducir al público en la trayectoria y la profunda vinculación de Alejandro Caro con la Semana Santa de Beas. Durante su intervención, destacó su compromiso con las hermandades y su pasión por una celebración que forma parte esencial de la identidad del municipio.
Tras la presentación, Alejandro Caro subió al atril para pronunciar un pregón que combinó emoción, espiritualidad y referencias a la tradición cofrade local. Sus palabras evocaron recuerdos de infancia, vivencias personales y el sentimiento que despiertan las imágenes titulares de las hermandades cuando recorren las calles de Beas en los días grandes de la Pasión.
El pregonero también quiso poner en valor el trabajo de las hermandades, costaleros, nazarenos y músicos que cada año hacen posible la Semana Santa, destacando el esfuerzo colectivo que sostiene una de las celebraciones religiosas más importantes del calendario local. En Beas, esta tradición constituye uno de los acontecimientos más arraigados de la vida social y religiosa del municipio, congregando cada año a numerosos fieles y visitantes durante la conmemoración de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo.
El acto, celebrado en un ambiente solemne y cargado de emoción, fue acogido con prolongados aplausos por parte del público asistente, que reconoció la intensidad y el sentimiento transmitido por el pregonero. Con este pregón, Beas inicia oficialmente la cuenta atrás hacia su Semana Santa, una celebración marcada por la devoción popular, el patrimonio artístico y la tradición transmitida de generación en generación.
La noche concluyó con un ambiente de convivencia entre los asistentes, dejando patente que la Cuaresma ya se vive intensamente en el municipio y que la Semana Santa se acerca con la misma fuerza y fervor de cada año.







