Harta de Pitos

DESDE MI DESPACHO

Reflexiones Desde Mi Despacho

Por Isabel Leñero

Te despiertas todas las mañanas con un “ pipipipí, pipipipí”  EL DESPERTADOR.
“Piiiiiiiii” el microndas. El café está listo.
Te subes al coche a las 7 de la mañana y escuchas el tercero:   “piiiiiiiiiiiii” EL CINTURÓN.
Das marcha atrás, vas a aparcar y te acercas a un coche “piiiiii“…CUIDADO, se acerca demasiado.
Llegas al trabajo “pipí pipí pipí pipí “…. teléfono, wassapp, falta de batería.
Traes   la  compra,  abres  el frigorífico para colocar “ pi” “ pi” “ pi”  DEMASIADO  TIEMPO ABIERTO.
Estamos rodeados de PITOS, válgame la expresión.
Nos pasamos la vida AVISADOS. ¡Cuidado esto, cuidado lo otro, atención,
peligro…!.
Esto  nos  da  una  idea  de  la sociedad en la que vivimos: Una sociedad angustiada, estresada, programada y rutinaria hasta el hartazgo.
No   hay   lugar   para   la improvisación,   para   la imaginación,   para soñar,  en
definitiva, para ser libres.
Todo está previsto, y quien se salga de las pautas marcadas, es, como mínimo, una excéntrica…como yo.
Pienso por un momento en lo bonita que sería la vida vivida al ritmo de la naturaleza. 
En la naturaleza NO HAY UN SOLO PITIDO, es un sonido
artificial.
Despertar con el sol, hablar cara a cara con las personas, pararte a mirar el cielo, trabajar la tierra, ir al ritmo de las estaciones……
Cierto es que la vida sería menos cómoda, pero mucho más interesante, mucho más bonita de vivir.
El pitido,( el pito), como nuestra sociedad ,  es  algo  que  nos controla, nos limita, nos pone trabas. 
Es tal el control, que ya no sabemos vivir en la naturaleza.
Mucha gente ya no va a la casa de campo porque no hay teléfono, no hay wasapp, no pueden dormir con tanto silencio, en definitiva: en el campo no hay pitos…
Pensemos en un momento en el sonido del mar, en el sonido del viento, en el sonido de la lluvia…
 Pensemos en la felicidad que nos produce: todo suena a libertad.
Y ahora Pensemos : ¿ Quiero vivir toda la vida rodeada de pitos?
Yo no. Por eso reclamo mi derecho al silencio, a rezar, a meditar, a pensar, a escuchar los sonidos de la naturaleza, reclamo mi derecho a una vida sin pitos. 
¿ TE APUNTAS?

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