¿ Cuánto vale una vida ?

DESDE MI DESPACHO

Reflexiones Desde Mi Despacho

Por Isabel Leñero

Hoy que todo se evalúa,  que  todo  tiene  un  precio,   me pregunto:  ¿ cuánto vale una vida? ¿ cómo se mide el valor de la vida humana ?.
Si medimos el valor de la vida por las utilidades, por la plenitud de capacidades, por la autonomía, estamos dejando fuera a una gran parte de la humanidad. Porque entonces, un niño pequeño no tiene plena capacidad, depende de otros para vivir. Tampoco tiene plenitud de autonomía un discapacitado, o un anciano.
Medir el valor de la vida por la capacidad que se tiene para vivirla, sin apoyo de los demás, no es por tanto un buen criterio, sobre todo si casi un tercio de nuestra vida vamos a depender de otros.
La vida por tanto no se debe medir por lo que uno pueda o no pueda hacer o desarrollar, la vida debe valorarse por lo que ES y no por lo que se puede HACER.
Y en este punto me tengo que detener en un debate de plena actualidad: LA EUTANASIA
Eutanasia se define como causar la muerte conscientemente a otro por compasión. Y aquí claro, es fundamental tener claro el valor de la vida.
Porque si la vida vale en función de las capacidades, puede ser moralmente lícita la eutanasia:”CUANDO YA NO VALGO NADA QUE ME MATEN. “
Pero si la vida vale por lo que puedo o no puedo hacer, sería plenamente lícita la idea que lanza una diputada holandesa: ELLA PROPONE PROHIBIR LAS OPERACIONES QUIRÚRGICAS A MAYORES DE 70 AÑOS. Según su criterio, invertir en personas mayores no trae cuenta, porque alargarles su vida gracias a la medicina cuesta mucho al estado y no reporta ningún beneficio. 
¿NOS ESCANDALIZAMOS?, Pues no estamos tan lejos de esto. Muchas veces,aquí en España, el acceso a la UCI de un enfermo se determina por su probabilidad o calidad de la vida que vaya a vivir.
Si valoramos la vida por la calidad con que supuestamente hay que vivirla, entonces es lícito retirar comida y agua a un enfermo que no puede recibirla por si mismo. (Caso de Vicent Lambert, enfermo francés, que pese a tener conciencia, se le retiró la alimentación, dejándolo morir)
Lo mismo podríamos hacer con los casos graves de esquizofrénicos y paranoides, o con lo parapléjicos, ya que los primeros no son conscientes de la realidad en la que viven, y los segundo no pueden hacer casi ninguna función vital por si mismos.
Ahora bien, SI TODA VIDA ES VÁLIDA EN SÍ MISMA, independientemente de lo que esa vida, pueda o no pueda hacer, entonces LO DE VICENT LAMBERT es un asesinato, porque se le ha negado la comida y la bebida, aún contra la voluntad de sus padres, y también es un asesinato acabar con toda vida humana dependiente.
No estoy diciendo que haya que alargar un tratamiento que no está sirviendo para nada, ni prolongar la vida artificialmente, pero SI que no es posible matar a una persona por el hecho de que sus capacidades estén mucho o poco mermadas.
Aprobar la eutanasia puede suponer que el Estado decida ( como ya sucede en Inglaterra, Holanda, etc, etc) quien puede y no puede recibir tratamiento.
Aprobar la eutanasia puede significar también dar poder al Estado o a la familia para que acabe con la propia vida, incluso aunque el paciente esté privado de conciencia.
Aprobar la eutanasia significa descartar y señalar a los que menos pueden,  como  posibles  destinatarios  de una muerte programada. ( En Holanda, muchos ancianos se están yendo a vivir a poblaciones limítrofes de Alemania, para evitar que le apliquen la eutanasia en su país).
Es una gran mentira pretender que la vida hay que acortarla para no sufrir, ya que los tratamientos paliativos existentes permiten DESDE YA, evitar cualquier dolor hasta el desenlace.
Querer que en este mundo no existan personas discipacitadas, enfermas, dependientes, que no haya niños con enfermedades, ni con síndromes de down , pretender UN MUNDO de personas PERFECTAS, es lo que ideologías como la de Hitler, pretendieron, y ya sabemos lo que consiguieron: hacer de este precioso mundo un infierno.

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