Los casi 35 grados de temperatura que teníamos a esa hora en Clarines no impidió que muchos fieles se acercaran a la ermita a rezar el Santo Rosario a nuestra madre.
Al finalizar Juani Becerril , Hermana Mayor de la Hermandad de Clarines, dedicó unas palabras de bienvenida a don Manuel quien se mostró agradecido por el recibimiento.
Esta tarde también a las 8 y media, con el tiempo un poco más fresco, el párroco de Beas estará en el cementerio para rezar por nuestros difuntos.